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ACERCA DE LA HIPNOSIS
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Hay tantas historias, cuentos y mitos sobre la hipnosis que aun el día de hoy no se ha podido desprender de las ideas mágicas que en algún momento han envuelto a toda ciencia, pero si observamos el desarrollo de la hipnosis podremos darnos cuenta que mucho de lo que se dice es debido al desconocimiento que se tiene de ella. Por ejemplo se sabe que la hipnosis es tan antigua como el ser humano, ya que se ha encontrado pruebas en culturas antiguas de su uso como: la egipcia, la griega, romana, caldea, babilónica, persa, indu, china, maya y aztecas.

La mayoría utilizaban la hipnosis como medio de curación o en ceremonias esotérico-religiosas. Se ha encontrado que en Egipto se usaban procedimientos hipnóticos desde hace mas de 3 mil años muy similares a los de hoy en día, por lo que el documento escrito más antiguo, del que se dispone, que nos narra cómo la hipnosis era utilizada en tiempos remotos es El Papiro de Harris. También llamado Papiro Mágico o Papiro de Ebers. Escrito en lengua egipcia hierática cerca del 3.000 antes de Cristo y traducido por Chabas en 1.860. Expone técnicas de inducción hipnótica muy similares a las actuales y que se siguen fielmente, llevan al sujeto a un estado de profunda somnolencia. Describe cómo los adivinos egipcios empleaban métodos hipnóticos muy parecidos a los practicados actualmente.

También existían templos llamados “santuarios del sueño”, lugares sumamente tranquilos donde acudían los enfermos para ser tratados por los sacerdotes, quienes utilizaban procedimientos hipnóticos. (García, 1995)


El origen de la hipnosis se remonta a principios del siglo XVI con Paracelso. Philippus Aureolus Bompast Von Hohenheim, alias Teofrasto Paracelso (1493-1541), alquimista, filosofo, teólogo y médico suizo fue durante el siglo XVI la figura mas importante dentro del campo de la hipnosis. La idea central de la concepción de Paracelso, fue la correspondencia oculta entre el universo (el macrocosmos) y el hombre (microcosmos), en su concepción, el hombre mismo estaba compuesto de fuego, aire, agua y tierra, ya que tenia la necesidad de calor, debe respirar, beber y alimentarse, si estas relaciones intimas que mantienen con el universo se ven alteradas surgen las enfermedades que corresponde a uno u otro elemento: por lo tanto admitía como causas de enfermedad a los trastornos de los humores, los traumatismos y las influencias astrales. Paracelso llamo a su método curativo “curación por simpatía magnética”. (García, 1995)

Agrippa, Heinrich Corneluis (1486-1535) afirmaba que las emociones fluctuantes de la psique originadas en la fantasía no solo influyen en nuestro cuerpo sino también tienen un efecto intenso sobre otros. Con respecto al hechizamiento y la fascinación estableció claramente: “tal como un hombre quien a reforzado grandemente su psique en sus poderes naturales y en la gracia celestial, puede cautivar almas mas débiles y convertirlas en sirviente obedientes y admiradores, en la misma forma puede reducirlas a la esclavitud y a la enfermedad: pero también inducirlos hacia la autoseguridad, confianza, amor, respeto, temor, terror docilidad y convicción. (Volgyesi, 1978).

No fue sino hasta los tiempos de Franz Antón Mesmer (1734-1815) cuando se mostró una gran interés y se intento dar una explicación natural a los fenómenos hipnóticos.

Mesmer se recibió de médico en 1766 en la facultad de Viena, para recibirse presento una tesis titulada “La influencia de los planetas”, en dicho trabajo plantea su teoría donde postula que existía un fluido universal, una especie de gas invisible e impalpable dentro del cual todos los cuerpos estaban inmersos, el fluido tenia propiedades como las de un magneto y podía ser retirado por la voluntad humana de un punto y concentrado en otro. Si el fluido era bloqueado, resultaba una enfermedad; pero si el fluido era dirigido convenientemente, la cura se realizaba, creía que las enfermedades resultaban cuando el flujo y reflujo normal del fluido era interrumpido. Por tanto creyó que la salud podía restaurarse produciendo en el paciente crisis convulsivas, el bloqueo entonces se eliminaba y el fluido actuaba adecuadamente, y así el sujeto estaría nuevamente en con la naturaleza. Por lo tanto la salud se alcanzaba por el establecimiento armónico de los fluidos magnéticos. (Volgyesi, 1978)

La clave del mesmerismo parecía ser el poder de la imaginación. Otra explicación ofrecida al fenómeno fue la compresión; ciertos pases mesmericos que incluían la aplicación de las manos sobre el estómago, servían para irritar y comprimir el estómago; el diafragma y el útero, lo que provocaba algunas crisis.

La teoría del magnetismo, tal como la presenta Mesmer, adquirió tal prestigio en Francia que el gobierno en 1784 nombró dos comisiones de investigación formada por los más prestigiosos médicos de la época. Si bien admitieron los hechos, negaron la existencia del fluido magnético, sin preocuparse de investigar posteriormente las causas de las curaciones. No obstante, las teorías de Mesmer se han continuado por varios discípulos.

Habiendo demostrado finalmente mediante experimentación, que la imaginación sin magnetismo produce convulsiones, y que el magnetismo sin la imaginación no produce nada, se llegó a la conclusión con respecto a la existencia y utilidad del flujo animal que tal fluido no existe, por tanto, no puede ser útil y que los efectos observados en pacientes bajo tratamiento se deben al contacto, a la excitación de la imaginación y a la imitación mecánica que involuntaria los impulsa a repetir tales hechos.

Uno de los alumnos de Mesmer fue Armando Marie Jacques de Chastened, Marqués de Puysegur (1751-1825). Militar y físico francés. Entusiasta partidario de Mesmer, cuyas doctrinas no sólo propagó sino que trató de ampliar convirtiendo su residencia particular en un verdadero hospital donde encontraban asilo todos los enfermos que se presentaban a someterse a su original tratamiento: magnetizando un árbol de su jardín alrededor del cual se sentaban los enfermos que debían ser hipnotizados. Puysegur demostró que para hipnotizar no era necesario el uso de magnetizadores y bastaba con un gesto o una mirada.

Mesmer no trataba de inducir un trance inicial como ahora se hace, este procedimiento hipnótico fue descubierto accidentalmente por Puysegur cuando inicio su práctica. Puysegur observó 3 hechos que ocurrían en el hipnotismo entonces llamado mesmerismo. Notó que el sujeto “magnetizado” podía escuchar que aceptaba las sugestiones sin replicar, y que no recordaba nada de los eventos ocurridos durante el trance, cuando se establecía la conciencia normal.

A partir de 1815, el Abad Jose Futodio Difaria, quien nació en Goa, Portugal en 1755 y murió en 1819. Año en que publico su libro “Sobre las causas del sueño lúcido” Faria llegó a Paris en 1813 llevando consigo el conocimiento del hipnotismo practicado en oriente. Su pensamiento era muy adelantado a su época y explicó que el fenómeno no se debía a efectos magnéticos sino a efectos psíquicos. Él denominó al magentista “el concentrador” y al paciente “magnetizado” el que se concentra y al proceso magnético concentración o sueño lúcido.

Faria innovó los procedimientos de inducción y reemplazó los elaborados rituales de los mesmeristas con métodos magnetistas más simples; solicitaba al sujeto que cerrara los ojos y fijara su atención en el sueño, después de un corto periodo le decía al sujeto “duerme”. En contraposición a los magnetistas, quienes creían que el fenómeno hipnótico dependía casi exclusivamente de la habilidad de concentración de los sujetos hipnotizados y se interesó en el papel de la sugestión en el ámbito clínico. Sentó bases firmes para considerar la hipnosis o “sueño lúcido” principalmente como un fenómeno psíquico, que era efectivo por los poderes de concentración del sujeto otorgándole al terapeuta el papel de guía del paciente y despojándole de los poderes personales que en algunas ocasiones se la habían atribuido.

En Inglaterra el Dr. James Braid, médico de una compañía minera y oftalmólogo, nacido en Inglaterra en 1795 y muerto en 1860, era uno de esos escépticos. Braid asistió en una ocasión a una exhibición del magnetizador Frances la Fontaine en Manchester, Braid tenia la intención de descubrir y mostrar el fraude pero no encontró nada, se dio cuenta que en la inducción los sujetos tenían temblores en los párpados, que los globos oculares giraban hacia arriba y que luego finalmente dormían. Influido por su práctica como oftalmólogo buscó la naturaleza del magnetismo animal en la fatiga del ojo interno o psíquico como le llamó.

Braid introdujo una terminología nueva para todos aquellos fenómenos que antes se habían conocido como “mesmerismo”, “magnetismo animal” y otros nuevos términos como los introducidos por Puysegur “sonambulismo artificial” o Faria “sueño lúcido”. Este nuevo término fue HIPNOSIS basado en la palabra griega Hypnos que significa sueño (Shenan, 1976).

Braid desarrolló una técnica especial para inducir el trance, un método que aun se usa. Éste que consistía en la fijación de la vista, también conocido como braidismo. Cuando comenzó pedía a sus pacientes que vieran un corcho que tenia puesto sobre la frente, fue desarrollando sus procedimientos hasta que posteriormente hacía que sus pacientes vieran fijamente un objeto brillante, el objeto podía ser una vela, su estuche de Bisturí, un cristal al que reflejaba una luz; el objeto se colocaba cerca y ligeramente arriba de los ojos en tal forma que los músculos oculares padecían tensión hasta que los ojos por si solos se fatigaban. Sus técnicas finalmente se combinaron con sugestiones verbales, aunque al principio las desdeñó y finalmente vio la importancia que jugaban en el proceso.

Los conceptos de Faria y luego de Braid de que en el hipnotismo no había una fuerza especial o magnética; sino que la causa determinante estaba en el mismo sujeto, penetró en Francia por medio de el Dr. Eduardo Azam y siendo amigo de este el Dr. August Liebeault (1823-1904) y que continuó la herencia de Faria y Braid con su orientación psicológica de la hipnosis considerándola principalmente causada por la influencia psíquica o sugestión.

Liebeault fue un médico humilde quien empezó su práctica en el campo en 1850, inició su estudio del hipnotismo en 1860 rechazando totalmente la teoría del fluido magnético y se estableció en Nancy en 1864, practicando el hipnotismo entre los pacientes pobres que asistían a su clínica. Poco después de llegar a Nancy, empezó a escribir un libro sobre hipnosis “El sueño y el estado análogo: consideraciones especiales de la acción de la moral en la psique”.

Hypolyte Bernheim un profesor en la escuela de medicina de Nancy trató durante seis meses sin éxito un caso de ciática la cual tenia seis años de duración. El paciente fue rápidamente curado por hipnosis administrada por Liebeault. Esta sorprendente cura condujo a Bernheim a investigar “el nuevo método” de tratamiento, su incredulidad inicial se transformó rápidamente en entusiasmo y admiración.

Bernheim consideró la hipnosis como cambios fisiológicos que conducen a un decremento en la participación del yo, vio la hipnosis como un estado de conciencia alterado y como una manifestación normal (Weitzenhoffer, 1957)

Gracias a la coincidencia de la relación Liebeault- Bernheim y a los trabajos que continuaron elaborando en Nancy nace la primera escuela de hipnosis, considerándola como un método oficial de tratamiento en la clínica general, y en neurología, desarrollando una forma de simple de psicoterapia. Los logros de Liebeault- Bernheim y la constitución de la escuela de hipnosis de Nancy atrajeron poderosamente la atención de Charcot.

Jean Martín Charcot (1825-1893). Desde que era estudiante de medicina de la escuela de Salpetriere siempre se interesó en el pabellón de enfermedades nerviosas, al paso del tiempo se convirtió en un gran neurólogo, llegando a ser el director del pabellón de su especialidad. Aprendió hipnosis de un hipnotizador de teatro llamado Donato, quien le describió la técnica, paso a paso, en un cuadernillo. Las demostraciones que daba en la Salpetriere a fines del siglo XIX, consistían en inducir a las pacientes un estado de trance hipnótico en el que revivían sus ataques de “gran histeria” convulsionando en un escenario, frente a médicos visitantes y estudiantes (Hilgard y Hilgard, 1990; Robles y Abia, 1997)

Las observaciones de Charcot están totalmente en contraposición a los hallazgos de la escuela de Nancy. En 1882 Charcot declaró ante la academia Francesa de ciencias, que la hipnosis era evidencia de anormalidad, de patología que solo se presentaba en las histerias. Tampoco creía que la hipnosis se debería a la influencia psíquica. (Darnot, 1968)

Provocado por las declaraciones de la Salpetriere representada por Charcot, Bernheim publicó un libro basado en 700 pacientes y más de 6000 tratamientos efectuados por Liebeault donde demostraban la falsedad de las declaraciones de Charcot con respecto a la anormalidad de la hipnosis.

Finalmente el conflicto sobre la hipnosis estaba resuelto, se cristalizaron e incluso continuaron las ideas de Nancy cambiando y modificándose en algunos aspectos, pero manteniendo los conceptos primordiales, eso fue lo que sucedió en lo que se conoció como la escuela de “Neo Nancy”. Esta escuela la desarrolló Emile Coué, éste empezó a estudiar la carrera de medicina; pero por problemas económicos nunca la terminó, trabajando solo como farmacéutico. Coué fue amigo de Liebeault, por tal razón se inició en el estudio de la práctica de la hipnosis en 1910, siguiendo gratuitamente sus servicios de sugestiones curativas.

La diferencia esencial con la escuela de Nancy fue que su método consistía en la autosugestión, en cambio el método de Nancy no se enfocaba esencialmente a la autosugestión, sino lo que podía llamarse heterosugestión; sugestiones o influencia psíquica hecha por el terapeuta donde también podría caber la del paciente. (Wolberg, 1948)

Históricamente a partir de finales del siglo XIX se distinguieron dos corrientes fundamentales dentro del campo de la hipnosis: la Clásica, que tuvo su fundamente en la escuela de Salpetriere, y la Moderna que se basó en los principio de la escuela de Nancy.

En la hipnosis clásica lo que se buscaba era bloquear la consciencia, el juicio crítico y la resistencia del sujeto, a través de un ritual formal de concentración y fatiga de la atención: esto con el fin de aumentar su receptividad y susceptibilidad a sugestiones directas que hace el hipnotizador. Una parte importante del trabajo está dirigido a profundizar el trance, entendiendo por esto mantener el bloqueo. (Robles, 1990; Robles y Abia, 1997)

Se presentó una revolución al respecto en las décadas de 1940 y 1950 cuando Milton H Erickson promovió una apertura hacia lo que hoy se conoce como Hipnosis Moderna, misma que se desarrolló a partir de la Hipnosis Clásica. Erickson después de estudiar las bases neurofisiológicas de los estados de trace hipnótico, de trabajar con ellos clínicamente y en la investigación experimental, retomó los trabajos que se habían desarrollado en la escuela de Nancy y empezó a provocar en sus pacientes estados de hipnosis despierta, que el llamó natural puesto que no se perdía el estado de alerta. (Robles y Abia, 1997)


ERICKSON M. (1901-1980) introduce nuevos conceptos sobre la hipnosis. Desarrolla la hipótesis naturalista, concibiendo el estado hipnótico como una conducta que se presenta en el sujeto de modo natural; implementa nuevas técnicas de inducción y profundización y orienta la terapia desde el enfoque de utilización de los recursos del paciente y la sugestión indirecta.
• En 1940 fue fundador y director de la Sociedad Norteamericana de Hipnosis Clasica.

• En 1950 tuvo a su cargo la redaccion de del articulo sobre hipnosis para la Encyclopaedia Britannica.

• En 1955 la British Medical Association aprueba el tratamiento con hipnosis en odontología y obstetricia.

• En 1958 la American Medical Association reconoce oficialmente el valor terapéutico del hipnotismo. El Council of Medical Health of American Medical Association recomienda la inclusión de la Hipnosis en los programas de estudios de las Facultades de Medicina.

• En 1959 se publica la primera escala para medir la susceptibilidad a la hipnosis y la publica la Universidad de Stanford.

• En 1962 la Universidad de Harvard publica a su vez otra escala para la medida de la susceptibilidad a la hipnosis.
• En 1991 el Gobierno de Israel prohíbe la hipnosis como espectáculo público.

• En 1992 se celebra el XII Congreso Internacional de Hipnosis en Jerusalén.

La hipnosis moderna es un estado especial de conciencia en el que todas las personas experimentamos a diario, pues existe en el cerebro una relación dinámica y complementaria donde se produce una alternancia natural en el predominio de un hemisferio y otro dentro de patrones establecidos biológicamente, llamados ritmos biológicos. Éste es un mecanismo de equilibrio que según Álvarez en Robles (2005) obedece a la ley de economía y que permite al sistema nervioso realizar los ajustes para su mejor funcionamiento. Estas alternancias se traducen orgánica y mentalmente en estados alternos de conciencia. Así, en un momento dado dentro de un periodo de 60 a 90 minutos, el cerebro categórico (dominante) cede el cargo de manera natural al cerebro representacional (no dominante), con lo que la mente lógica deja el cargo a la mente creativa y holistica. A este ciclo por su frecuencia (mas de dos veces), en un lapso de 24 Horas, se le llama ultradiano y se le considera el marco biológico para los estados alternos de conciencia.

El estado hipnótico, es un estado amplificado de conciencia donde se pueden percibir cosas que antes no se percibían, es un estado de internalización hacia la información guardada; sin embargo, cuando de pronto las personas se ensimisman en su mundo interno o se concentran en un aspecto del mundo externo, se disocian del resto que los rodea para entrar en un nuevo estado asociado de experiencia y se puede estar focalizado en algo preciso o algo difuso. Por ejemplo, mientras lee lo que está escrito, probablemente no es consciente de los ruidos del medio ambiente, esto significa que está disociado de los demás estímulos existentes para asociarse a las palabras escritas o (no se da cuanta de su respiración hasta el momento en que lo mencioné), parece que desaparece esa información pero no es así, esa parte que no esta poniendo atención a toda esa información guardada la llamo igual que autores como Aguirre, y Álvarez (2006); “sabiduría inconsciente”.

El Método Milton consiste en el uso de la palabra con la finalidad de establecer contacto con los recursos de la persona y generar un proceso útil en ésta, utilizando su mapa del mundo y su lenguaje, con la finalidad de permitirle poner en marcha sus propios recursos para lograr lo que quiere, visitando el pasado para buscar recursos, y dejar los problemas ya resueltos ahí para que el cambio se de en el presente y se continué en el futuro. Se trata entonces de co-construir realidades internas que después se den automáticamente en el afuera. Esto es a lo que se conoce como cortar la terapia a la medida del paciente.


1. Darnor, R. (1968) “Mesmerism and the end of the enlightnmen in France” Cambrige: Harvard University.
2. García de la Cadena , A (Comp) (1995). La hipnosis como Técnica de Ayuda en la Conducta Humana. México: UNAM Facultad de Estudios Superiores Zaragoza
3. Hartland, J. (1974) “La hipnosis en Medicina y odontologia” C.E.C.S.A.: Mexico.
4. Shenan, P. (1976) “Methodologies of hypnosis: A critical appraisal of contemporany paradigms of hypnosis” New York: Wiley.
5. Robles, T y Abia, J. (1997) La hipnosis hoy. Realidad y mitos. Revista Psicología y Ciencia Sociales. Vol. 1 Num. 1 pp. 48-54
6. Robles, T. (1990) Concierto para cuatro cerebros. México: Instituto Milton H. Erickson.
7. Weitzenhoffer, A.M. (1957) “General techniques of the hypnotism” New York: Grune & Stratton.
8. Wolber, L. R. (1948) “Medical hypnosis” New York: Grune & Stratton.